La arquitectura abierta consiste en ofrecer una amplia gama de productos y servicios de inversión. Da la posibilidad a los inversores de diversificar a diferencia del resto de opciones con las que cuentan los clientes.

En esta entrada hablaremos de las principales ventajas sobre porqué trabajar con esta filosofía.

¿Por qué trabajar con la filosofía de arquitectura abierta?

La arquitectura abierta está asociada a una gestión activa, donde se plantea una estrategia concreta. Servicios tales como: los fondos de inversión, planes de pensiones e incluso productos estructurados y seguros de ahorro-inversión. De esta forma el valor añadido proviene del acceso a una gran variedad de talento de distintas entidades sin que medien intereses creados.

Esto nos permite ser flexibles y conseguir el producto que más se adapta a las necesidades de cada particular. Las múltiples ventajas que posee la Arquitectura Abierta se centran por un lado en la flexibilidad respecto a la variedad de productos y por otro lado en los inversores.

Respecto a estos últimos, este tipo de estructura les permite tener acceso a una mayor gama de vehículos que aquella con la que cuentan los demás. Esto redunda en la posibilidad de invertir en los mejores vehículos de cada categoría, consiguiendo carteras óptimas y bien diversificadas. Este tipo de gestión permite trabajar tanto en mercados internacionales como nacionales, de igual manera, sin que haya una preferencia por mercados propios o ajenos. Dicha estrategia está relacionada con servicios que son conducidos de forma activa, derivados de distintas fuentes, de esta manera se evita que intervengan intereses cruzados.

¿Cuáles son los factores decisivos para adoptar un modelo de inversión de arquitectura abierta?

  1. El primer factor es claramente el aumento de conocimiento en las finanzas de los inversores. Una cultura financiera más extendida gracias al acceso a la información libre. Esto promueve una demanda más específica sobre los productos de inversión, instando a ofrecer a su vez productos de una alta calidad.
  2. El segundo factor es el aumento de la competencia entre nuevos asesores y gestores patrimoniales, frente a la tradicional banca privada. El acceso a la información junto con el conocimiento de los inversores permite que los clientes tengan un amplio interés por participar de otros productos que en dentro de la banca privada estarían restringidos por el conflicto de interés.
  3. El tercer factor está ligado a la tecnología. El acceso a internet y a la información ha provocado que haya una mayor oferta que se pueda escoger de manera eficaz y al mejor costo.

Las ventajas de escoger trabajar con la arquitectura abierta

  1. Acceso una amplia gama de servicios y productos diversificados, sin la obligación de trabajar con una sola entidad.
  2. Posibilidad de variar de vehículos de inversión dentro de una misma clase consiguiendo productos rentables.
  3. Posibilidad de contratar productos de gestoras internacionales o nacionales indistintamente, simplemente siguiendo el criterio de conseguir participar del mejor producto en igualdad de condiciones.
  4. Posibilidad de comparar productos a todos los niveles a través de buscadores e información accesible a los inversores interesados en los productos.