Los planes de Pensiones una Solución a futuro

La planificación financiera es fundamental para complementar tu jubilación

Actualmente no es ningún secreto que el sistema de pensiones afronta dificultades serias para hacer frente al pago de las jubilaciones. El Gobierno, por segundo año consecutivo, se ha visto obligado a solicitar otro préstamo para cubrir el pago de 2018.

Esta situación de inestabilidad, acarreada por los últimos años de crisis económica severa que ha atravesado el país, se prevé que se siga acentuando con el paso de los años. Con estas perspectivas, los ciudadanos deben plantearse cuál será su futuro económico y como podrán mantener el nivel de vida con su jubilación, si irán decreciendo.

La respuesta frente a este planteamiento está clara, es necesario optar por planes de ahorro que aseguren la obtención de un capital económico o bien una renta vitalicia, que le permita mantener su estado de bienestar mientras disfruta de su retiro. Tiempo en que podrá hacer todo aquello con lo que siempre ha soñado.

Por tanto, mirar a largo plazo es el quid para asegurarse disfrutar de su futuro. Pero llegados a este punto, ¿cómo se elige un buen plan de Pensiones? ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir?

Contar con una buena planificación financiera

 Lo primero es contar con una planificación financiera dinámica, teniendo en cuenta que las circunstancias económicas van cambiando a lo largo de la vida. Por esta razón, poder elegir un buen plan de Pensiones es recomendable consultar a un asesor que pueda aconsejarle durante el camino.

En esta materia, Gestió Dinàmica, cuenta con un equipo de profesionales qué basándose en su filosofía de arquitectura abierta, le recomendará aquellos productos que se ajusten tanto a su perfil inversor como a sus necesidades. La ventaja de trabajar bajo esta ética es la flexibilidad disponible en cada momento. Brindando acceso a una amplia gama de productos, formada por las mejores opciones para cada cliente.

Escoger el mejor plan de Pensiones

 Esta decisión hay que tomarla teniendo en cuenta los mismos criterios que se utilizarían para cualquier otra. En el caso concreto de este vehículo, se trata de un tipo de producto a largo plazo, que permitirá al inversor relativizar sobre el riesgo que quiera asumir. Ya que aún y pudiendo tener unos primeros años con un rendimiento ajustado, el interés compuesto al final será favorable sobre su capital total.

Hay que tener en cuenta que existe un plan ideal para cada tipo de inversor. Por ello es importante conocer el nivel de riesgo que se está dispuesto a asumir, así como la duración en el tiempo que le interesa conservarlo. Partiendo de esta base, el asesor ayudará a escoger entre los diferentes planes de pensiones, según el perfil del inversionista, el estilo de gestión y la duración.

Lo más aconsejable en el momento de decidir es valorar la opción de optar por productos variados, tanto de renta fija, como de renta variable, incluso por productos mixtos. Bajo este criterio se conseguirá diversificar las aportaciones con el fin de mejorar el rendimiento medio del capital. Reduciendo de esta manera el riesgo de exposición.

El mejor criterio para decidir cuándo cambiar de plan

Teniendo en cuenta el razonamiento explicado anteriormente, hay que ser consciente de los cambios que se experimentan a lo largo de la vida, así como de los que sufre la economía. Motivo por el cual, cuando un plan no cumpla con las expectativas, lo mejor será trasladarse a otro. Tener planes no estáticos, facilitará la obtención de mejores rendimientos.

Lo que esconden los planes con “regalos”

 Los planes de Pensión con beneficios en especie son comunes dentro de la banca. Pero realmente, ¿qué hay detrás de estas promociones golosas?

Este tipo de bonificaciones tributan en Hacienda, por tanto, a final de año se verá reflejado en su pago tributario. Por otro lado, los incentivos comerciales a corto plazo no aseguran una buena rentabilidad.

Cabe tener en cuenta que desde EFPA (La Asociación Europea de Asesoría y Planificación Financiera en España) destacan que los largos períodos de permanencia a los que obligan las entidades pueden suponer un gran coste de oportunidad, debido a que no se puede cambiar de plan. Al aceptar el aliciente también se acepta un periodo de permanencia, que puede afectar directamente al rendimiento de las inversiones.

En conclusión, para asegurarse su futuro y ganar tranquilidad, contar con un buen asesoramiento que le ofrezca la fotografía global de los productos a los que opta, así como los conocimientos sobre cuales se adaptan a su perfil, son la clave. Además, contará con una buena gestión de la inversión ya que su asesor le acompañará a lo largo del camino.